Alas, Cantos y Colores. Expediciones BIO 2021

Alas, Cantos y Colores. Expediciones BIO 2021

“Alas, Cantos y Colores”. Expediciones BIO 2021

En una de las primeras fotografías conocidas del Ullumbe, sitio que hoy llaman San Agustín, hecha en 1912 por el joven naturalista americano Leo E. Miller (1887-1952), se ven unas chozas de paja rodeadas por abundante y diversa vegetación, que el blanco y negro del garredotipo, ahora sepia, no permite apreciar. En la imagen no hay personas. Es presumible que a los inicios del siglo XX los habitantes de este pequeño poblado de la época fueran en gran mayoría aborígenes venidos del Cauca y Nariño.

Educando a la comunidad sobre la clasificación de aves

El director de la expedición científica para la que trabajaba Miller, Frank Chapman, escribió sobre él: “Leo E. Miller, un novato en nuestra primera expedición, mostró (sic) recursividad, energía y persistencia para sobreponerse a las dificultades que acompañan las colectas en el trópico,… …Su trabajo durante la época de lluvias en las selvas húmedas del Caquetá, en las que solo contó con ayudantes nativos y recolectó 830 especímenes de aves y mamíferos en 30 días, es una verdadera hazaña en términos de colecta tropical.” Hazaña que no sería posible sin la generosidad y los conocimientos previos de los “nativos” en cada región, lo cual nadie subraya.

Si bien las expediciones han cambiado mucho (sobre todo en las herramientas para el estudio científico y de ADN de las especies), muy seguramente son parecidas a las que se realizan hoy en día en cuanto a que quienes realmente guían y guiaron a los científicos a los lugares donde encontrar estas maravillas naturales, son los pobladores del territorio que conocen y coexisten con ellas. De manera desafortunada la descripción o narrativa de esos encuentros es muy pobre.

Educando a la comunidad de San Agustín sobre la clasificación de aves

En estos días estuvieron en el territorio científicas del Instituto Humboldt; Juliana Soto, Coordinadora de Expediciones y Nelsy Niño Coordinadora Social; y cuentan que Miller, a quién le correspondió venir a las estribaciones del Macizo a realizar la recolecta, estuvo en la Candela y describió un bosque hoy extinto. Ellas, para encontrar algo parecido hoy en día, en términos de vegetación, debieron adentrarse hasta la vereda La Esperanza, lo que demuestra la dramática situación de las aves y la naturaleza del territorio del Ullumbe en la actualidad.

Sin embargo, Miller hizo conocido el emblemático “gallito de roca”, en sus crónicas de viaje, donde cuenta cómo en el río Naranjos encontró el nido del ave (recomendación expresa de Chapman), para ser el primer científico en describirlo, pero que “además de rescatarlo del olvido, es reveladora (las crónicas de Miller), pues ofrece un vistazo de las condiciones ambientales de las regiones que visitó y permite entender el marco conceptual dentro del cual se daban los primeros pasos en el estudio de la zoogeografía de América Latina”.

Grupo de exploración sobre la clasificación de aves

“Al entender el pasado, empoderamos las acciones del futuro.”, se lee en la página www.colombiaresurveyproject.com que aloja los avances de la Expediciones BIO Alas, cantos y colores. “Estamos reconstruyendo la historia al seguir los pasos de naturalistas que documentaron la diversidad y distribución de las aves de Colombia durante los 1900’s.”. Tener la posibilidad de comparar cómo está realmente la salud de nuestra naturaleza (es decir, la nuestra propia), es importante para comprender y asumir desiciones vitales.

Lo que con esta expedición se enmienda de manera clara y decidida dando un paso adelante en reconocer que son las comunidades las verdaderas guardianas de estos tesoros, pero que y muchas veces también desconocen y no aprecian. “Esta información ha servido para documentar extinciones locales que ocurrieron a raíz de la transformación del paisaje en el siglo XX, y para identificar especies vulnerables. Sin embargo, el potencial de esta información para responder preguntas sobre la ecología, evolución y conservación de las aves a gran escala, aún debe ser aprovechado. Este proyecto revisita los lugares muestreados por Chapman para documentar el estado actual y los cambios que han sufrido los ensamblajes de aves en Colombia. Además, estableceremos una base de datos pública para futuras evaluaciones y monitoreo… …Somos un equipo Colombiano liderando un programa de investigación riguroso que combina participación local y alianzas internacionales para evaluar cambios en la diversidad y distribución de las aves de Colombia a lo largo de un siglo.”.

Estas expediciones permiten, además, varias cosas: “…determinan la huella funcional de un ecosistema (es decir la forma, tamaño y posición del espacio multidimensional de caracteres). Cuantificar cambios en ella nos puede dar información acerca de los efectos que la pérdida o ganancia de diversidad en el tiempo tienen en la condición ecosistémica, y es una buena forma de monitorear la integridad ecológica… …Un diagnóstico de la salud genómica de la avifauna Colombiana… …Para evaluar las repercusiones genéticas y evolutivas de los cambios en el paisaje, estamos comparando la variación genómica entre poblaciones históricas y modernas de una serie de especies representativas de la riqueza de la avifauna Colombiana… …Como los movimientos de largas distancias de las aves, unen áreas del mundo ecológicamente distintas y geográficamente distantes, los cambios en abundancia y en los patrones migratorios de las especies pueden reflejar los motores de los cambios en tendencias poblacionales que actúan a diferentes escalas espaciales.”.

Niñas aprendiendo sobre la clasificación de aves

Y esto no es todo. En las expediciones científicas de principios del siglo pasado, las mujeres eran muy marginadas en esos campos de la ciencia y más para realizar este tipo de travesías. Hoy podemos decir que esto ha cambiado en algo pues algunas mujeres son las cabezas visibles de este fundamental ejercicio para la biofauna colombiana como sucedió en el Fresno Tolima.

La socialización con las comunidades se realizó en diversas partes: en el Centro Educativo Piloto Agroecológico de la finca Viracocha en la vereda la Antigua, en el Colegio Carlos Ramón Repiso y en la vereda Villa Fátima. Allí compartieron con niños, jóvenes y adultos algunos de los hallazgos encontrados, además de realizar talleres lúdico-prácticos que permitieron identificar claramente las aves símbolo de esta expedición que son el Atlapetes fuscoolivaceus, Sanjuanero o Bigotin especie vulnerable y por supuesto el Gallito de Roca, Rupicola peruvianus. Toda la información recopilada durante la expedición estará disponible en repositorios de la biodiversidad y en la colección ornitológica del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional.

Expediciones BIO Alas, cantos y colores, es una oportunidad para el monitoreo de la salud de nuestras aves y su habitat en San Agustín y el Macizo Colombiano lo que ha motivado a entidades civiles y gubernamentales del Huila a apoyarla como lo son la Asociación de Ornitología del Huila, la CAM y decenas de amantes de la naturaleza y cuidadores del territorio que Miller y su expedición mostraron al mundo.

Familias aprendiendo sobre la clasificación de aves

Fuentes empleadas

  1. Naranjo, Luis German. “Leo E. Miller Naturalista Incógnito”. SAO 2020. Fotografía de Miller. 1912
  2. El Colombiano, 13 April 2021: Primera expedicion femenina sobre aves en Colombia
  3. El Informador, 12 February 2021: Realizan la primera expedicion femenina sobre aves en Colombia
  4. El Espectador, 12 February 2021: Primera expedicion femenina sobre aves en Colombia
  5. El Tiempo, 29 October 2020: Humboldt lanza nueva expedicion para conocer el estado de las aves
  6. Expediciones BIO alas, cantos y colores la historia de la avifauna se renueva un siglo despues, 28 October 2020
  7. https://colombiaresurveyproject.com/todays-research/
  8. Descifrando a un Naturalista Anónimo
  9. https://www.youtube.com/watch?v=IlDD_MHWAXc SAO